Están tallados en madera, siguiendo los diseños de Néstor, por Eduardo Gregorio en 1927 para decorar la escalera principal del Teatro Pérez Galdós. Las piezas se encuentran en consonancia con la estética empleada en la elaboración de las pinturas y objetos artísticos que decoran todo el inmueble. Estas obras, realizadas el mismo año en que comienza su labor docente en la Escuela Luján Pérez -donde se había formado- pertenecen a la primera época de su producción, periodo en el que el artista se inspiraba en elementos característicos del medio y la tradición canaria. Su dominio de la talla directa sobre la madera -fruto de su profunda formación como artesano- queda patente en cada una de ellas.