
Seña de nuestra identidad
Han pasado algunos años desde la reapertura del Teatro Pérez Galdós, el 14 de abril de 2007 y han sido muchas, las satisfacciones y las alegrías que el teatro nos ha deparado. Seña indiscutible de nuestra identidad cultural y social, este recinto más allá de un espacio escénico, musical y artístico en todas sus vertientes se ha convertido en parte integrada de la historia de Las Palmas de Gran Canaria.
El Ballet Nacional de Hungría con “Sueño de una noche de verano” de Mendelssohn en 2008; la ópera “Las bodas de Fígaro” de Mozart y “El holandés errante” de Wagner en 2009; la adaptación de “El Mercader de Venecia” de Rafael Pérez Sierra y “Stabat Mater” de Rossini, interpretado por la inigualable soprano Ainoa Arteta, ambas en 2010, entre otros tantos montajes han desfilado por el escenario de este relevante teatro desde su reapertura hace cuatro años.
La majestuosidad de su obra arquitectónica ha ido además magníficamente acompasada por la combinación de una programación anual que ha sabido ajustarse a todos los gustos, al del amante de lo clásico y de los estilos nunca perecederos en el tiempo y al de los rompedores e innovadores. En consonancia con esto último ha llegado hasta su escenario desde el fenómeno musical “Mamma Mia!”, pasando por “Chicago” a “Sonrisas y Lágrimas”.
Con más de un siglo de vida, levantó su telón por primera vez en 1880, puede decirse que nuestro Teatro Pérez Galdós a pesar de haber pasado por momentos complicados como el incendio que ocasionó su primera reforma de la mano de los hermanos Miguel y Néstor Martín Fernández de la Torre y cuya finalización dio sus frutos con la reapertura el 28 de mayo de 1928, no ha dejado ser ese espacio solemne que evoca emociones gratificantes que perduran en el recuerdo de muchos y que se graban en la retina de todos.
Juan José Cardona
Presidente de la Fundación Canaria Teatro Pérez Galdós (2012)